Archivo de la categoría: Consejos

cambiar el aceite de la moto tú mismo

Consejos para cambiar el aceite de la moto tú mismo

El cambio de aceite de la moto es una importante labor de mantenimiento que se debe realizar cada 5.000 o 10.000 kilómetros, en función de las recomendaciones del fabricante. Renovar el aceite de tu moto regularmente ayudará a que el motor funcione suavemente y pueda tener una vida útil más larga al mismo tiempo que se mejora su rendimiento.

Para cambiar el aceite a la moto normalmente se acude al taller, pero en este artículo te daremos algunos consejos para que puedas hacerlo tú mismo.

Ten cerca todo el material necesario

Los materiales imprescindibles para realizar el cambio de aceite tú mismo son: aceite para motor, un filtro de aceite, llave inglesa para el filtro del aceite, llave combinada, una bandeja y un embudo. No olvides llevar ropa que no te importe manchar, un trapo viejo y guantes de vinilo o nitrilo.

Cuidado al vaciar el viejo aceite

Para ello es necesario colocar la moto en una superficie fija y colocar una bandeja debajo del perno. ¡Presta atención para no perder ninguna pieza mientras lo desmontas! El aceite de motor usado es un producto muy tóxico para el medio ambiente. Para poder eliminar sus residuos correctamente llévalo a tu taller particular e infórmate de cómo reciclarlo o almacenarlo.

Llega el momento del filtro, ¡atención!

Para desmontar el filtro, desenróscalo y sácalo con cuidado asegurándote de que no entre nada dentro. Es el momento de utilizar la llave para filtros de aceite. Para la colocación del nuevo filtro debes prestar mucha atención y hacerlo con mimo. El fabricante de tu moto te habrá especificado el tipo de aceite y la cantidad que debes verter. Ayúdate de un embudo y utiliza el nivel de aceite para afinar al máximo la proporción.

Todo limpio antes de volver a poner el tapón

Deja que se vacíe el tanque por completo. Sustituye la junta metálica del tapón de vaciado para que ajuste convenientemente. Asegúrate de que está limpio antes de colocar de nuevo el tapón. Una vez que hemos puesto el tapón podemos rellenar el tanque de aceite.

¡Al Ralentí!

Déjala al ralentí un par de minutos para que circule el aceite. Luego detenla y comprueba el nivel de nuevo para asegurarte de que es el correcto. Es el momento de añadir un poco más si no llega al nivel adecuado.

casco de bicicleta

¿Qué se le pide a un buen casco de bicicleta?

Sin duda alguna podemos decir que el casco es el elemento de seguridad más importante y por ello debemos asegurarnos de elegir uno que se adapte perfectamente a cada uno de nosotros. A la hora de comprarlo podemos tener en cuenta diferentes características como son la comodidad, la ventilación, aerodinámica…

En este artículo hablaremos de cuáles son los factores más importantes a tener en cuenta para comprar el casco de bici perfecto:

Medidas del casco

La mayoría de marcas usan el sistema S-M-L para describir la talla del casco. Cada una de estas tallas engloba unas medidas en centímetros, que pueden variar de unas marcas a otras.

Para saber la medida de nuestro casco sólo tenemos que medir nuestro cráneo a la altura de la frente, justo por encima de las cejas (que es la posición que ocupará el casco). En el momento de su uso, es recomendable no apretarlo más de la cuenta, pues puede ocasionar dolores de cabeza.

Seguridad, ante todo

En el caso de la Unión Europea, existen una serie de homologaciones y certificaciones que todo casco debe superar para ser efectivamente seguro. Más concretamente cualquier casco de ciclismo vendido en territorio comunitario ha de estar homologado a la Directiva Europea 89/686/CEE, esta homologación se consigue gracias a la certificación EN1078.

EN 1078 es el código que debes buscar en el empaquetado del casco junto con el símbolo CE para asegurarte de que el casco cumple con los estándares europeos.

¿Y los precios?

Siempre y cuando respeten las medidas mínimas de seguridad, cada marca es libre de añadir las innovaciones deseadas a cada uno de los cascos. Los precios de unos a otros varían en función del material con el que está fabricado. Por ejemplo, los cascos de carretera y MTB se fabrican con poliestireno en la parte interna y polipropileno en el exterior.

También es un factor que encarece el producto el hecho de emplear materiales como el grafeno, integrar sistemas de retención o la ligereza del producto.

Ventilación y comodidad

La ventilación es un punto clave. Por un lado, podemos fijarnos en la cantidad de ‘huecos’ por los que entrará el aire y que, por tanto servirán para refrigerarnos. Sin embargo, no es tanto la cantidad sino la calidad (una buena conducción de aire en el interior).

¡Truco! Un truco para determinar si un casco de bici tiene un buen sistema de ventilación es mirarlo de frente, poniendo el casco entre una pared de color y nosotros. Si al mirarlo podemos ver por los agujeros el color de la pared significa que el aire tiene orificios bien diseñados tanto para entrar como para salir, asegurando así un correcto flujo de viento.

Por otro lado, la comodidad es algo muy subjetivo pero podemos orientarnos en base al acolchado del casco, la sujeción o los accesorios que integra.

¿Qué clase de ciclista eres?

No todos los ciclistas son iguales, ¡tampoco los cascos!

En el caso de los cascos para carretera o MTB actualmente se suele utilizar indistintamente el mismo estilo de casco: muy ventilado, ligero y más o menos aerodinámico.

Para los ciclistas a ‘contrareloj’, el casco ideal es aquel muy aerodinámico, con poca ventilación y con pantalla.

Para las prácticas más extremas de MTB (enduro), se utiliza un casco mucho más envolvente con un mayor peso, protección en la nuca y visera.

¡Descubre nuestra selección de cascos para bicicleta en nuestra tienda!

¿Qué debo tener en cuenta a la hora de escoger neumáticos de verano?

¿Por qué necesitamos neumáticos de verano? Porque entre otras cosas se adhieren mucho mejor a carreteras secas y mojadas, aportando una mejor capacidad de maniobra. Entre las múltiples razones que tienes para elegir unos neumáticos de verano destacan las siguientes:

Capacidad de maniobra: los neumáticos de verano ayudan a tomar curvas y sortear obstáculos gracias a sus compuestos más blandos de caucho.

Capacidad de respuesta: aportan una dirección mucho más rápida y precisa principalmente para las curvas cerradas, lo que los hace imprescindibles para los coches deportivos.

Frenado: proporcionan una mayor capacidad de frenado sobre carreteras tanto secas como mojadas.

Al comprar neumáticos de verano, debes buscar las siguientes tecnologías:

Compuesto Silica-Plus: se trata de un compuesto de caucho para las bandas de rodadura basado en las tecnologías de competición, ofreciendo una adherencia superior a la carretera.

Maximum Flange Shield: es un sistema de protección para los bordes de las llantas que se basa en un perfil de caucho que rodea la circunferencia de los neumáticos proporcionando una zona de amortiguación alrededor.

Sistema Specific Bead Seat: se trata de un sistema que refuerza la adhesión del neumático y la llanta para ofrecer un máximo control, una precisa experiencia al volante y una extraordinaria percepción de la vía.

Los neumáticos de verano se caracterizan sobre todo por no ser elásticos, incluso cuando las temperaturas son muy elevadas. Por esta razón, estos neumáticos tienen un desgaste y una resistencia a la rodadura menores. Además, son más económicos que los neumáticos de invierno.

No podemos olvidar que los neumáticos son el elemento del vehículo que influye en mayor grado en nuestra seguridad. Al comparar los mejores neumáticos de verano con los mejores neumáticos para todas las estaciones, lo neumáticos de verano no tienen rival. Así, los neumáticos de verano garantizan una mejor dirección, frenan mejor, consumen menos carburante y duran más que los neumáticos para todas las estaciones.

Igualmente, debemos tener en cuenta que si tenemos un coche de gama media o alta, debemos utilizar neumáticos de verano, pues únicamente estos neumáticos son capaces de hacer frente a las exigencias y la potencia de los vehículos modernos.

Diez buenas ideas para conducir tu moto de forma más segura

Cuando llega el buen tiempo el uso de la moto se incrementa, y con él, el número de accidentes. Hasta el 40% de los accidentes de moto se producen durante el verano. Estas diez medidas te ayudarán a circular con seguridad para evitar cualquier percance:

-Escoge una ropa y calzado adecuados. Las chanclas no son una opción, ni tampoco los pantalones cortos. Si circulas por carretera escoge una chaqueta y pantalón adecuados y utiliza botas. El equipo reflectante te hará más visible para el resto de conductores. Por supuesto, recuerda ponerte los guantes.

-Asegúrate de que el casco de tu moto está homologado y no olvides ponértelo. Aunque son más calurosos, los cascos cerrados siempre serán más seguros.

-Comprueba que tu moto funciona bien, revisa los neumáticos, el estado de los frenos y la tensión de la cadena.

-Planifica tu ruta con antelación y escoge las carreteras menos transitadas cuando sea posible, pues en verano siempre hay más tráfico.

-Recuerda descansar de vez en cuando si el trayecto es largo. Las altas temperaturas pueden agotarte y, evita en la medida de lo posible circular en las horas centrales del día, pues es cuando más aprieta el calor.

-Comprueba que tu equipaje (en caso de llevarlo) está bien asegurado.

-Respeta los límites de velocidad y la distancia adecuada de seguridad, pues te permitirá actuar con mayor rapidez ante cualquier imprevisto y evitar accidentes.

-Si has bebido, no conduzcas. Todos sabemos que en verano aumenta el consumo de alcohol, pero no dejes que te pase factura.

-Incorpora dispositivos como el Smart Bike, que te avisará sobre una posible caída que si llega a producirse se conectará vía satélite con una Central Receptora de Alarmas enviando las coordenadas del accidente.

-Por último, mantente hidratado incluso durante el trayecto. Bebe agua aunque no tengas sed, en esta época deshidratarse es más fácil de lo que parece. Un conductor deshidratado pierde capacidad de concentración y reaccionará de manera más lenta ante un estímulo.

Sigue estas recomendaciones y te sentirás más seguro en la carretera. No olvides que un pequeño error encima de una moto puede acabar en desastre. Protegerte está en tus manos.

Lubricante y aceite. ¿Qué ocurre si descuido estos factores en mi moto?

Para evitar cualquier tipo de problema en nuestra moto y estar siempre seguros encima de ella, es recomendable llevar a cabo los cambios de aceite en los intervalos correspondientes y que el aceite sea de calidad para mantener en las mejores condiciones nuestro motor. No olvides que cada 2.000 o 3.000 kilómetros se recomienda cambiar el aceite.

Así, una correcta lubricación nos evitará inconvenientes a nosotros y a nuestra moto. El aceite es el protector principal de los componentes del motor de una moto: el pistón, las válvulas, el cilindro, los discos de embrague o los engranajes. Es como la sangre de nuestra moto y por ello debemos revisar el nivel y la calidad del lubricante frecuentemente.

Cuando el nivel de lubricación es muy bajo, conviene realizar el cambio de aceite. Si no es demasiado bajo, podemos rellenarlo siempre que se mantenga adecuadamente la calidad del lubricante.

Una correcta lubricación de nuestra moto nos aportará numerosos beneficios y una mayor confianza y seguridad al conducir, al reducir notablemente las probabilidades de sufrir un accidente o un fallo mecánico mientras conducimos.

Si descuidamos estos factores en nuestra moto puede llevarnos a grandes desastres, como dañar mecanismos de especial importancia como el pistón, el cilindro, las válvulas o los discos de embrague, lo que podría desembocar en un grave accidente.

De este modo, el motor podría fallar mientras estamos conduciendo nuestra moto, dificultando el movimiento normal del motor y deteniendo el curso de la moto de forma repentina, poniéndonos en grave peligro de accidente.

Para evitar esto, es recomendable estar pendiente como hemos dicho de la lubricación de nuestra moto y realizar los cambios de aceite en los tiempos adecuados. Así, evitaremos sustos u otras consecuencias más graves. Recuerda que siempre es mejor prevenir que curar, y más barato.

Ante cualquier duda o pregunta recuerda que siempre puedes ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de cuidar de ti y de tu moto.